^^ Bienvenidos a mi página ^^

Esta página fue creada para mostrar algunos cuentos, reflexiones, poemas y dibujos que hice a lo largo de los años. Si tienen dudas o sugerencias, por favor escribanme a mi mail Solestelar@gmail.com e intentaré responder sus mensajes. Desde ya, gracias por visitar el blog ^^

¿No encontrás lo que querés leer? ¡Busca aquí! ^^

viernes, 20 de julio de 2012

Añoranza de un viejo enfermo


Estanislao despertó de su siesta. Le habían dicho que debía tomar reposo porque estaba en una situación delicada, pero él no era un hombre de quedarse quieto por cualquier cosa.
Se levantó, mientras se quejaba de cómo los años avanzan, pero para peor. Empezó a recordar aquella tarde helada, en que conoció a Carola haciendo chipa con su abuela. Ella tenía diecisiete y él diecinueve. Aún así, eso no impidió que se enamoraran a primera vista y convencieran a sus padres de casarse.
Tiempo después, tuvieron a su primer hijo, en aquella mañana de agosto. Dos años después, en verano, nació el segundo hijo y decidieron mudarse a las afueras de Asunción con el objetivo de tener una vida pacífica. Sin embargo, el destino hizo que permanecieran en la ciudad, dado que Carola tuvo problemas de salud. Cinco años después, tuvieron una niña y ahí fue que Carola casi murió de parto. Como en esa época Estanislao era un devoto cristiano, empezó a rezar a todos los santos, ángeles, a la Virgen y a Cristo para que Carola se recuperara pronto.
Fue la única vez que dio semejantes rezos, para que Carola siguiese viviendo a su lado y pudiese dar todos los hijos que podrían abastecer.
Por suerte, Carola se recuperó y esperaron un poco más para los hijos. Ocho años después, Carola tuvo otra niña sin problemas. Tiempo después, en otoña, Carola tuvo un último hijo y ahí decidieron parar, dado que Carola se encontró en una situación delicada y ya tenían suficientes hijos para sentirse completos.
A pesar de los problemas, Estanislao siempre tomó esos recuerdos como los más felices de su vida, en aquellos años en que sus hijos eran pequeños y se pasaban el día estudiando y jugando. Nunca habían cuestionado nada, porque así se les había enseñado. Todo fue paz y tranquilidad, hasta que la crueldad del tiempo hizo que crecieran y empezaran a rebelarse contra el orden y la moralidad. Siempre le culpaba a los “nuevos tiempos” y a los extranjeros que, para él, solo pervertían a los jóvenes conduciéndolos por el mal camino.
Carola entró en su habitación y, al verlo levantado, le exigió que volviera a acostarse. Estanislao la miró. El tiempo pasó para ella también, pero seguía teniendo ese carácter fuerte que siempre le había caracterizado, lo cual hizo que superara por completo los problemas y llevara con decisión las riendas del hogar.
-       Solo quería decirte que te amo y que nunca dejaré de amarte- le dijo Estanislao, con una gran sonrisa.
Carola se emocionó. Hacia mucho que su esposo no le decía esas palabras. Por lo que lloró de la alegría y le respondió:
-       Yo también te amo.

martes, 17 de julio de 2012

Juguemos

"Juguemos en el bosque mientras que el lobo no está"
Santiago estaba en un rincón, viendo cómo los niños corrían, reían, saltaban y disfrutaban del juego.
"Juguemos en el bosque mientras que el lobo no está. ¿el lobo está?"
Una niña, al verlo, se acercó a él y le dijo:
- ¡Vamos a jugar!
Antes de que Santiago respondiera, apareció otro niño y le dijo a la niña:
- El no quiere jugar con nosotros. Ya le dijmos y se negó.
Cuando se fueron, Santiago siguió ahí, sentado, viendo a los niños jugar y sin derramar ninguna lágrima. Pronto le vendrían a buscar, regresaría a su casa y jugaría con sus juguetes.
"Juguemos en el bosque mientras que el lobo no esta. ¡El lobo está! ¡¡¡Aaaah!!!"
La niña, que le había invitado a jugar, tropezó y cayó al suelo, lastimándose la rodilla. Santiago, entonces, se acercó a ella y la ayudó a levantarse. Juntos, caminaron hasta el banco y se sentaron.
- ¿Por qué no quieres jugar?- le preguntó la niña
Santiago la miró, sorprendido. Era la primera vez que alguien quería saber el motivo por el cual no se integraba al grupo. Sin embargo, se sintió feliz y le respondió:
- Soy débil y siempre me enfermo. Mi mamá no quiere que corra tanto.
La niña se quedó reflexionando las palabras de Santiago. Luego, con una gran sonrisa: dijo:
- si no puedes correr... ¡Podemos jugar a las cartas!
Santiago también sonrió. Por fín tenía una amiga con quien jugar sin necesidad de correr ni saltar.

sábado, 14 de julio de 2012

Diccionario bizarro de arte (parte de la Marinciclopedia)


Por Marisol F.R, alias “Meysahras”, alias “Solestelar”, alias “Hermosa”, ereerea XD


Arte corporal: el arte de pintar, dibujar y hacer cualquier cosa con el cuerpo humano. Eso implica tomar el lápiz con el trasero, dar unas rápidas pinceladas con los pies y sacudir un pedazo de arcilla con la cabeza.
Arte “negro”: arte hecho por personas de piel oscura o afroamericana. Si creyeron que significaba tipo “arte malo” o “arte negativo” es porque son unos discriminativos
Arte feminista: el arte realizado por mujeres con el motivo de demostrar que ellas también pueden ser grandes artistas.
Arte machista: el arte realizado por hombres y que se encuentra en el 99% de la historia del arte. Como no.
Arte “para turistas”: macanitas y cachivaches hechos para que los turistas gasten al pedo su plata en “recuerditos” del viaje.
Arte popular: el arte de pintar, dibujar y modelar figuras populares, eso quiere decir comunes y mayormente aceptado por las masas. No tiene nada que ver con el diario popular.
Arte primitivo: ese arte que hacen los “primitivos”, o “salvajes”, y que el término no es del agrado de los estudiosos porque da a entender que es un arte de bajo nivel. Por lo tanto entiéndase también como “arte étnico” o “arte autóctono” y esas cosas.
Body art: arte corporal, pero dicho en inglés. Aunque, más bien, se refiere a las personas que se pintan el cuerpo o se ponen tatuajes o alguna alteración de su cuerpo para llamar la atención.
Clásico: término utilizado a lo que se inspira en el estilo grecorromano, aunque también se entiende por arte o moda caracterizado por una naturaleza idealizada o una perfecta armonía o que es muy común.
Contemplación estética: el arte de contemplar la estética de un objeto o algo relacionado al arte, sometiéndose a su forma perfecta y su interesante simetría o asimetría de acuerdo al concepto de estética que maneja el espectador.
Earth art: Literalmente significa “El arte de la Tierra”. Es todo arte que proviene del planeta Tierra y hecho, normalmente, por terrícolas o nativos de la Tierra.
Land art: Literalmente significa “La tierra del arte”. No confundir con “earth art” porque, en este caso, conlleva un territorio equis en donde los artistas pueden realizar sus artes inspirándose en la naturaleza y todo lo que le rodea.
Pintura histórica: el arte de plasmar un acontecimiento histórico relevante o, simplemente, llevar a la historia de manera artística algún acontecimiento extraño o que podría cambiar a toda una nación o el mundo entero.
Process art: Literalmente significa “el proceso del arte”. Conlleva un seguimiento de los procesos y los materiales que se utilizan a la hora de realizar un arte.
Pop art: arte que, combinado con la música pop, genera muchos colores, sonidos pegadizos e imágenes pegadizas.

jueves, 12 de julio de 2012

Arte tradicional y arte digital

De vez en cuando es bueno experimentar con diversas técnicas y estilos, ya sea usando técnicas tradicionales o técnicas digitales. A continuación, presentaré mis últimos trabajos que hice en horas libres. Espero que les guste ^^


Pintura al oleo de flores y un atardecer con cocoteros ^^ 


Dibujos escaneados y pintados con photoshop de una mujer con capa y de una madre con su hija

Dibujos hechos con superfino negro de madre con su hija y un ángel 


Fotos de mi rostro manipulados y retocados hasta llegar a estos resultados

viernes, 6 de julio de 2012

Extensión de la mente

Desde que obtuvo la conexión de internet en su casa, Laura sintió que, al fin, había encontrado su lugar donde expresarse. Ella no era de buscar amigos ni comunicarse por email o chat. Le gustaba participar en foros y comunidades, donde podía postear sus dibujos, fotos, reflexiones y poemas. Incluso, podía comentar sobre sus películas favoritas, series, libros y comics. Logró charlas interesantes y también recomendaciones sobre blogs o sitios web donde podía escribir sus historias.
Laura, entonces, se informó sobre los blogs. Era como tener una libretita, donde uno anota todo lo que quiera e, incluso, podía subir imágenes. Algunos lo usaban como diario personal, mientras que otros lo usaban para escribir cuentos o poemas. Laura sintió que al fin encontró lo que quería, por lo que creó una cuenta, diseñó su blog y comenzó a escribir sus cuentos y subir sus dibujos o fotos.
Cada tanto le dejaban comentarios, pero no siempre. La mayoría prefería leer y no decir nada. Con el paso del tiempo, Laura sintió que parte de su vida estaba ahí, esparcida entre esa entretegida red virtual, dando vueltas al mundo y llegando a diferentes personas. De seguro, serían personas con culturas y pensamientos diferentes y no podía imaginarse qué pensarían ellos de ella.
Pasaron los años. Habia temporadas en que escribía mucho y, otras, no tanto. Siguió participando en foros y comunidades. Lo que había comenzado como una afición, de niña, siguió continuando como rutina hasta la juventud. Encontró nuevas páginas, redes sociales y muchas personas que, a pesar de las distancias, tenían mucho que contar.
Al finalizar su adolescencia, Laura quiso saber qué tanto avanzó en internet, si aparecería en el buscador principal. Hizo el experimento poniendo su nick en el buscador. Encontró escritos y fotos suyas, todos de diferentes foros y de diversos años de publicación. Luego, encontró esos escritos y fotos en páginas que jamás había visitado. La gente, poco a poco, seleccionó los escritos y fotos que más les gustaron y lo postearon en sus respectivos blogs o páginas web. Incluso vio que, en una página, usaron sus dibujos para graficar artículos varios, ya sea sobre la belleza, el matrimonio, el amor y vida en otros planetas. Hasta usaron un cuento suyo en una clase virtual, en el ámbito académico de algún país lejano.
Y pensar que, de pequeña, nunca había creído que llegaría a eso. Aunque no la conocieran, en internet formó su propia imagen y, de seguro, muchos empezaron a idealizarla. A ella le pasaba lo mismo cuando visitaba blogs o leía el artículo o cuento de alguien. Al ver aquellas viejas imágenes y aquellos viejos escritos en otros blogs, sintió que su mente misma sufrió una gran extensión. La mente siempre le había parecido algo abstracto y contradictorio, porque puede llegar a ser infinita pero, al final, es contenida en un cuerpo que la limita en muchas cosas. Al plasmar sus escritos e imágenes por internet, también plasmó la extensión de su mente y viajó por el mundo sin darse cuenta. Aún su mente se limitaba en un cuerpo. Con el internet, el cuerpo desaparecía y podía ser lo que quisiera.
Ante esa idea, volvió a ingresar en su blog, trabajó su mente para ver qué escribiría a continuación y, luego, con una sonrisa, empezó a teclear con fuerza y decisión, en la espera de otra extensión mental.

miércoles, 4 de julio de 2012

Serpiente

En una pequeña aldea ocurrió un hecho escalofriante: cada una semana, alguien moría por una mordida de serpiente. Lo más extraño era que los cuerpos no entraban en descomposición. Más bien, era como si fuese fosilizados en un tiempo record.
Un día, una muchacha de la aldea fue a recoger ciruelas cerca del bosque. Lo que ella no sabía era que se estaba a punto de convertir en una víctima más de la misteriosa serpiente.
Mientras recogía, le pareció ver unos ojos brillantes vigilándola. Era la serpiente, a la espera de cualquier descuido de la joven para moderla y envenenarla.Por instinto, la joven tomó un palo e intentó golpear a su adversario. El animal esquivó los golpes y se acercó cada vez más y más. La mujer, asustada, empezó a correr con todas sus fuerzas.
No sabía por qué, pero la serpiente la seguía, pisandole los talones, deslizandose por el suelo a toda velocidad. La mujer siguió corriendo, porque aún quería seguir viviendo.
A lo lejos, vislumbró a un grupo de viajeros que se estaban acercando a la aldea. Ella les gritó, pidiendoles auxilio. Luego de eso, se tropezó y se lastimó una rodilla.
La serpiente estaba bastante cerca. Ya estaba por morderle la pierna a la mujer cuando, de repente, el grupo de viajeros rodearon al animal.
El grupo estaba conformado por dos hombres y una mujer, que viajaban en busca de nuevas aventuras. Y al ver cómo la serpiente no dejaba de perseguir a la pobre muchacha, entonces fueron a socorrerla tomandolo como una oportunidad para vivir una nueva aventura.
La serpiente, al verse rodeada, trató de atacar a la chica que estaba con el grupo.
- Esta serpiente no es normal- dijo la chica, que dio un paso atrás para no ser atacada- Solo miren cómo actúa.
Increíblemente, la serpiente levantó su cabeza y se paró encima de su cola, dispuesta a dañar a la viajera. Pero sus compañeros sujetaron con fuerza al animal y gritaron:
- ¡Muestrate tal como eres, hechicera de las tinieblas!
La serpiente, entonces, empezó a cambiar de forma y se transformó en una mujer adulta, de piel verde y con un cuerpo espectacular. sus cabellos eran de color negro y, en la boca, sacaba una larga lengua de víbora.
La muchacha que fue perseguida por la serpiente, gritó tanto que espantó a unos cuantos pájaros.
- ¡Es la arrebatadora de la juventud!- sentenció la muchacha, señalando a la extraña serpiente mujer- ¡La hemos echado de nuestra aldea por haber utilizado magia oscura! ¡Así que es ella la que cometió  estos atroces asesinatos todo este tiempo!
La chica que estaba con el grupo de viajeros se acercó a la muchacha y trató de calmarla, diciendole que todo estaría bien y no le pasaría nada. Los dos hombres rodearon a la malvada hechicera y empezaron a preguntarle el porqué cometió esos asesinatos.
- Fue por venganza- terció la mujer- además, es así como mantengo mi juventud: petrificando a jovenes y muchachitas que viven despreocupados de la vida. Por cierto, viajeros, ustedes son muy jóvenes y atrevidos. Mis víctimas perfectas para mi siguiente almuerzo.
antes de que la hechicera hiciera algún que otro movimiento, los viajeros sacaron de sus capas unas espadas cortas y, rápidamente, acabaron con la mujer. La muchacha, que lo presenció todo, fue corriendo a la aldea a avisarles a todos lo que habían pasado. Los tres viajeros, entonces, se convirtieron en los héroes de la aldea y fuero tratados con muchos honores y amabilidad hasta terminar la estadía.

domingo, 1 de julio de 2012

Desierto rojo



Dos astronautas surfeaban por las rojas arenas de Marte, mientras un selecto grupo los miraba desde la base y la mayor parte de los que residían en la Tierra los miraban por televisión.
Desde hacia tiempo habían construido una base, conformada por habitáculos, para adaptarlo a la sobrevivencia. De las miles de personas que se anotaron para residir en Marte una temporada, solo un grupo de veinte personas fueron seleccionadas para tal experimento. Filmarían su vida cotidiana, así como también los deportes que practicaban y las exploraciones que realizarían.
Un buen día fabricaron una especie de tabla de surfear, pero que flotaba por el aire y que, en Marte, resultó ser un gran entretenimiento para romper con la rutina. La competencia se pasaba por televisión para que, en la Tierra, también los vieran.
-          ¿Quién crees que ganará?- preguntó un integrante de la base a Jack, que en esos momentos estaba masticando un caramelo de goma.
-          No lo sé- le respondió Jack, tragando el caramelo- los dos son increíbles.
Uno de los astronautas perdió el equilibrio y cayó en la arena rojiza. Por suerte, su traje espacial le cubría de los fuertes rayos del sol que golpeaban la superficie en esos momentos. La carrera terminó. Debían regresar a la base a reponer fuerzas.
-          ¡Los dos estuvieron geniales ahí afuera!- les dijo Jack, luego de que los dos jugadores descansaran- ¡Millones de personas lo han visto!
-          ¡Qué bien!- dijo uno de los jugadores, llamado Fred- ¡Pero la próxima lo lograré!
-          ¡Acepto la revancha!- le respondió el otro jugador, llamado Carlos- ¡Y volveré a ganar!
Jack se encerró en su habitáculo. Estaba anocheciendo y marcó una fecha más del calendario. En Marte los días eran un poco más largos: duraban veinticinco horas. Antes del viaje anunciaron que, si todo marchaba bien, se instalarían en Marte por seis meses terrícolas y serían filmados en todas las actividades que harían. Ya habían pasado un mes y medio, si se atenían al tiempo en la Tierra.
Miró hacia arriba, donde podía ver claramente cómo una cámara captaba sus movimientos. Sonrió a la cámara, hizo sonidos con su garganta para aclarar la voz y dijo:
-          Hoy en Marte hizo mucho calor. Por suerte Fred y Carlos nos entretuvieron con su carrera de surf marciano. Y no, aún no encontramos a algún marciano nativo, si era eso lo que querían saber. Por favor, si van a pasar esto por televisión, solo quiero que sepan que, pronto, la mitad del grupo hará una excursión a Marte. No sé si daremos la vuelta al mundo. La verdad, para mí todo es igual. Bien, espero que lo pasen bien ahí en la Tierra. Me despido. Un saludo a mi mamá y a mis hijos, que seguro están siguiendo todos mis pasos por medio de la televisión. Adiós y que tengan un buen día.
Y sin decir nada más, se acostó en su cama y durmió profundamente.
Días después, se realizó la excursión a Marte. Se hizo sorteo y, al final, se acordó que irían diez personas a recorrer el desierto rojo. Entre ellos estaba Jack, Fred y Carlos. Los que irían con ellos serían Mariam, Natasha, William, Tom, Brenda, Sophie y Lucía. Cinco hombres y cinco mujeres, lo cual podían formar cada uno su pareja y, a lo mejor, comenzar un romance, tal como bromearon algunos.
Brenda era la encargada de llevar su cámara fotográfica. Todo lo que filmaría sería transmitido por televisión en diferido. Irían a un canal donde, supuestamente, podrían encontrar vestigios de que hubo agua en Marte. Durante la exploración, bromearon con el tema y dijeron que, a lo mejor, se encontrarían con un extraño oasis lleno de plantas y un pequeño lago de agua potable.
-          ¿Qué tal si existen los marcianos?- preguntó William.
-          ¡No lo creo!- dijo Tom- los científicos han explorado miles de veces este planeta y no encontraron nada.
-          Sin embargo, se dice que hallaron unas extrañas ruinas e, incluso… ¡Un edificio con la forma de un rostro!- dijo Carlos.
-          Sí. Y al final resultaron ser ilusiones ópticas- dijo Lucía.
Jack y Brenda, que estaban filmando la conversación y se encontraban detrás del grupo, sintieron que un fuerte viento los golpeaba. De pronto, una inesperada tormenta de arena los atacó y, para protegerse, se ocultaron detrás de unas rocas apiladas que formaban una pequeña cueva.
-          ¡Creí que no habría nada hoy!- gritó Natasha.
-          ¡Esto es Marte! ¡La vida aquí es dura!- le respondió Mariam.
-          ¡Guarden sus energías para cuando esto acabe!- sugirió Carlos- ¡Aún debemos ir a ese canal!
La tormenta se detuvo. El grupo, entonces, salió de la cueva con precaución. Brenda fue la primera en salir con su cámara y dio un grito que sorprendió a todos. Cuando Jack le preguntó qué le pasaba, Brenda señaló hacia el suelo y todos lanzaron también gritos de sorpresa.
El suelo estaba completamente cubierto por una capa de granos de oro. Eran de diferentes tamaños y brillaban con tanta intensidad, que los astronautas activaron la visión polarizada de sus cascos para protegerse los ojos.
Jack tomó unos puñados de los granos. Era oro de verdad. O al menos en apariencia. Se lo mostró a sus compañeros y también confirmaron la sospecha.
-          ¿Oro en Marte? ¡Nunca lo habría imaginado!- dijo Fred, rompiendo el silencio.
-          ¿Cuánto han de valer?- se preguntó Carlos- es oro de otro planeta.
-          No lo sé. Pero yo que tú guardaría una gran cantidad- dijo Sophie.
Todos, entonces, recogieron todo el grano de oro que podían y lo guardaron en bolsas que habían traído, especialmente, para recolectar rocas o cualquier cosa rara que encontraran durante la exploración.
Luego de recoger el oro, siguieron trayecto. De pronto, se encontraron ante un gran precipicio que casi no distinguieron. Acababan de llegar al canal. Brenda hizo zoom con su cámara para ver si visualizaba algo. en la pantallita le pareció ver como unas manchas verdes que se encontraban en lo profundo del abismo.
-          ¿Qué será?- preguntó Jack, al ver la filmación.
-          Parece… ¡Un bosque!- dijo Brenda- ¡Rayos! ¡El zoom solo llega hasta cierta distancia!
-          ¿Quién se anima a bajar?- preguntó William
-          Yo bajo- dijo Fred- esta bajada solo es apta para surfistas marcianos.
-          Yo también voy- dijo Carlos, preparando su tabla- ¡Estoy ansioso por conocer ese bosque! ¿Y las chicas?
-          Yo voy- dijo Brenda, señalando su cámara- van a necesitar a su camarógrafa.
-          Yo me quedo- dijo Lucía- creo que mi tanque de oxígeno se me acabará pronto. Tranquilos, aún tengo reservas.
-          Entonces me quedaré contigo- dijo William- no es bueno que una chica se quede sola.
-          Yo quiero ir- dijo Sophie- creo que debemos irnos la mitad del grupo. ¿Alguien más se ofrece? ¡Necesitamos un candidato!
-          Yo iré- dijo Jack- así completamos el grupo de cinco. El resto se queda aquí. Si algo nos pasa, deben comunicarse con la base y abandonar el lugar rápidamente.
Mariam, Natasha y Tom decidieron quedarse con Lucía y William a esperar. El resto prepararon sus tablas flotadoras y bajaron lentamente hacia el extraño sitio que Brenda filmó.
Al llegar, no se encontraron con un bosque ordinario. En efecto, había esculturas de formas extravagantes y todas hechas con piedras de color verde. Eran pequeños fragmentos de rocas verdes, todas superpuestas entre sí, como si fuesen esculturas de arte contemporáneo.
-          Esos son… ¿Esmeraldas?- dijo Brenda, sin dejar de filmar.
-          ¡Qué extraño!- dijo Fred- ¡Esto no parece ser hecho por deterioro natural!
-          Es como si alguien los pegó y los superpuso de esta manera- dijo Carlos- ¿Será que… esto indica… que sí existen… los marcianos?
Carlos palpó una de las esculturas y ocurrió algo muy extraño. Las rocas se separaron bruscamente, flotaron por el aire unos segundos y, luego, rápidamente, rodearon al joven surfista y lo cubrieron por completo.
-          ¡Carlos!- gritaron todos, al ver lo que había pasado.
Pero Carlos no respondió. Solo se encontraba otra escultura, que moldeaba su forma y que tenía el aspecto de ser tan fija y sólida como siempre.
-          ¡Carlos! ¡Responde!- gritó Jack- ¿Puedes oírnos? ¡Di algo!
Solo el silencio les respondió. Era como si las rocas verdes hubiesen absorbido a Carlos por completo.
-          ¿Qué está pasando?- gritó William, desde arriba, que escuchó los gritos por el comunicador- ¿Qué le pasó a Carlos?
-          ¡Aún no lo sé!- le respondió Brenda, que lo había filmado todo y que intentaba comprender las imágenes que había captado- ¡Las rocas rodearon a Carlos y desapareció!
-          ¡No!- gritó Fred que, por querer salvarlo, golpeó las rocas bruscamente.
Las rocas, entonces, se volvieron a separar y, esta vez, rodearon a Fred por completo. Volvieron a fusionarse y a formar otra escultura dura y sólida. Aunque salieron del sitio donde debería haber estado Carlos, éste no volvió a aparecer más. Ni siquiera apareció vestigio alguno de que había estado ahí.
-          ¡Debemos salir de aquí!- dijo Jack.
-          ¡No!- gritó Sophie, que estaba por acercarse donde debería estar Fred- ¡Debemos salvarlos!
Jack y Brenda sujetaron a Sophie con fuerza y la alejaron de esas terribles esculturas de piedras verdes.
-          ¡No! ¡Ellos no pudieron haber desaparecido!- gritó Sophie, intentando liberarse- ¡Esto es una pesadilla! ¡Estoy segura de eso!
-          ¡Cálmate, por Dios!- le gritó Brenda, golpeándole el casco por querer darle una bofetada- ¡Acéptalo! ¡Fred y Carlos desaparecieron! ¡Se hicieron humo! ¡No podemos hacer nada! ¡Solo salir de aquí y anunciarlo en la base!
Sophie empezó a llorar. Dejó de forcejear y cayó al suelo, temblando de pies a cabeza. Jack y Brenda la ayudaron a levantarse, prepararon las sogas  y estacas y empezaron a subir. De Fred y Carlos solo quedaron sus tablas, que los colgaron de sus hombros para escalar con más facilidad.
Cuando se reunieron con el resto, Brenda les mostró la grabación. Luego de lamentar la repentina desaparición de Fred y Carlos, fueron directo a la base.
Ya estaba oscureciendo. Y como se encontraban muy lejos, volvieron a refugiarse en la cueva. Ahí, Jack abrió la bolsa donde se suponía debían estar los granos de oro y, en su lugar, solo encontró un montón de arena.
-          ¿Pero qué está pasando aquí?- dijo William, que también corroboró su bolsa y encontró arena en vez de oro.
Todos hicieron lo mismo y se asustaron.
-          Fue ilusión óptica- dijo Lucía, arrojando la bolsa bien lejos- y estoy segura de que esas esculturas verdes también lo son.
-          Sin embargo, eso no dice la filmación- dijo Brenda, mostrándoles a todos lo que había captado- aquí es cuando encontramos esos granos de oro- adelantó un poco más el filme- y aquí cuando encontramos esas esculturas verdes.
-          Tengo una teoría- dijo Jack, de pronto- ¿Se acuerdan cuando hablamos sobre las supuestas construcciones que se encontraron en Marte hace décadas? ¿Y que resultaron ser ilusiones ópticas? Pues bien, creo que esas construcciones sí existen, pero “no son eternas”.
-          ¿A qué te refieres?- le preguntó Tom.
-          Pues bien, que este planeta contiene muchas cosas que apareces y desaparecen a su antojo. Los granos de oro, las esculturas, las construcciones, el rostro… todo eso realmente existen, pero solo aparecen por un intervalo de tiempo y, luego, se esfuman. Los cambios de la Tierra ocurren, pero no con la velocidad que ocurren en Marte. Esto solo quiere decir una cosa: tal vez en Marte no haya vida como hay en la Tierra. Pero este planeta no está muerto del todo. Sí hay vida… pero es etérea, extremadamente efímera. Aparece y desaparece a su antojo.
Todos quedaron reflexionando sobre las palabras de Jack. Sophie, que había estado muy callada todo ese tiempo, dijo:
-          ¿Y qué hay de Fred y Carlos? ¿Eso quiere decir que regresarán?
Jack reflexionó esas preguntas. Luego respondió:
-          Creo, más bien, que Fred y Carlos ya forman parte de este planeta. Por lo tanto, volverán a aparecer. Pero desaparecerán enseguida, tal como pasó con los granos de oro.
Al amanecer, levantaron campamento y siguieron caminando. Por suerte, no se encontraron con ninguna tormenta de arena, por lo que pudieron surfear un poco y regresar a la base sin problemas.
Brenda les mostró a todos las grabaciones. Muchos entraron en pánico y, enseguida, exigieron regresar a la Tierra. Otros, en cambio, argumentaron que aún debían averiguar qué pasó realmente con Fred y Carlos. Sophie fue una de ellas. Las discusiones aturdieron tanto a Jack, que se encerró en su habitáculo, miró a la cámara y dijo:
-          Hoy estoy triste por la pérdida de dos grandes amigos: Fred y Carlos. Fueron grandes surfistas marcianos y estábamos muy ansiosos de poder disfrutar de otra partida de surf. Hay una nueva teoría con respecto a este planeta, pero solo lo diré cuando transmitamos fragmentos de la exploración. Solo espero que esto aporte algo nuevo a los científicos y que vean que Marte no es un planeta muerto como habíamos pensado. El pánico cundió en la base por esta causa y se pide el traslado inmediato a la Tierra. Sin embargo, aún creo que hay mucho por explorar. El paisaje no es igual en todos lados, después de todo. Así que, si me pasa algo, es porque me fusioné con el planeta y que, tarde o temprano, volveré a aparecer. Y quien sabe, hasta sigamos haciendo torneos de surf marciano por toda la eternidad. Bien. Me despido y que la pasen bien. Mamá, dile a mis hijos que lo siento, que no podré volver a casa. Pero podrán seguir viéndome en la televisión. Siempre les tendré en mi recuerdo. Que tengan un buen día.
Del grupo de exploración, solo Jack, Sophie, Brenda y William se quedaron en Marte, junto con otros, con los cuales formaron nueve personas. El resto, presas del pánico, regresaron a la Tierra.
Mientras veía a la nave partir, Jack pensaba y no dejaba de pensar. Sabía que, pronto, se volvería a encontrar con Fred y Carlos y le dirían lo que vivieron mientras fueron absorbidos por Marte.
Sophie se acercó a él y le agradeció por haber tomado esta drástica decisión. Jack le respondió:
-          Tus amigos estarán bien. Los idiotas viven muchos años. No sé si regresaremos a casa, pero estoy seguro de que volveremos a vernos de nuevo.
Sophie sonrió. Luego, juntos, empezaron a surfear por el extraño e infinito desierto rojo.