¡Buenas! En realidad este cuento ya lo he escrito antes y ahora me inspiré en él para realizar un stop motion hecho con dibujos de lápices de color. Si quieren ver el video, solo veanlo aquí ^^
Mientras, les invito, una vez más, a que visiten mi nuevo blog de cuentos ilustrados, cuyo enlace es este: http://ilustracuentos.wordpress.com/ dado que, dentro de poco, dejaré de actualizar este blog y continuaré con el nuevo. Saludos ;)
^^ Bienvenidos a mi página ^^
Esta página fue creada para mostrar algunos cuentos, reflexiones, poemas y dibujos que hice a lo largo de los años. Si tienen dudas o sugerencias, por favor escribanme a mi mail Solestelar@gmail.com e intentaré responder sus mensajes. Desde ya, gracias por visitar el blog ^^
¿No encontrás lo que querés leer? ¡Busca aquí! ^^
domingo, 14 de octubre de 2012
lunes, 24 de septiembre de 2012
Belleza natural
Rafael recibió una carta del Patricio sienés Filipo
Sergadi, donde en la misma lo alababa por sus hermosos cuadros de bellas
madonas con sus pequeños, todos inspirados en la Virgen María con el niño
Jesús. En la carta, también le encomendaba un cuadro con la Virgen María, el
niño Jesús y San Juan Bautista, pero que no estuviera ambientada en una
habitación, sino al contacto con la naturaleza.
El pintor fue a las afueras del pueblo para inspirarse.
Aceptó el trabajo y solo necesitaba un buen ambiente y una modelo para realizar
sus obras.
Cerca de una arboleda, encontró a una muchacha muy
bonita. Sus cabellos dorados brillaban a la luz del sol y su rostro suave y
delicado le recordaba a las violetas que, durante esa época, abundaban en el
lugar. Mentalmente Rafael la trasladó a un cuadro, petrificando su belleza y
frescura, disfrutando de la naturaleza y la pureza propia de una muchacha
virgen y soñadora.
La joven, al verlo, se estremeció. Rafael levantó ambas
manos, en señal de paz, y se presentó.
- Me
llamo Rafael Sanzio. Soy un pintor. Y acabo de verla en uno de mis cuadros.
- ¿Acaso
desea retratarme?- le preguntó la muchacha, extrañada.
- Mire
usted, la belleza y frescura que posee en estos instantes. Mire estas flores,
opacadas vilmente ante su presencia. Mas, sin embargo, son bellezas efímeras,
que se me escapan de las manos. Si me lo permite y si no le parece un
atrevimiento de mi parte, desearía ubicarla en un lienzo, de semejante
amplitud, con el objetivo de eternizarla en mis obras, eternizar este paisaje y
eternizar aquella expresión que solo una mujer pura puede poseer.
La muchacha se sonrojó ante los halagos del pintor. Sus
padres le habían dicho que era muy hermosa, pero era la primera vez que se lo
decía un extraño. Y aunque no lo conocía, en el fondo, sabía que era una buena
persona que solo iba en busca de inspiración para sus obras.
- Me
halaga sus impresiones- le respondió la joven- pero siento que habrán otras
chicas que sí son merecedoras de ser inmortalizadas en un cuadro.
- Al
contrario- dijo Rafael, mientras recogía del suelo un ramo de flores y se las
daba a la muchacha- solo usted logrará impactar a las exigencias de mi cliente,
que nada más desea tener en su poder el cuadro de la Virgen María. Y solo yo
sabré apreciar este momento, en que podré al fin cumplir con mi mandato y
glorificarla por su hermosura e inocencia.
La joven recibió las flores y sonrió. Rafael sacó de su
bolso unos papeles y realizó trazos rápidos de aquel rostro alegre y fresco. La
mujer se arrodilló entre las flores, dejando que el pintor hiciera bocetos de
su rostro. A veces sonreía, a veces se ponía seria y otras reflexiva. Cuando
Rafael terminó, analizó sus bocetos y dijo:
- Debo
incluirla con el niño Jesús y Juan el Bautista, tal como lo pidió mi cliente.
Sin embargo, será usted la que destaque en este cuadro.
- ¿Y
podré verlo finalizado?- le preguntó la muchacha, mirándolo tímidamente.
- Si
es lo que desea, así será. Incluso le regalaré algunos de mis mejores bocetos.
Estoy seguro que el hombre que se enamore de usted se sentirá la persona más
dichosa del mundo.
La mujer rió y se sonrojó. Ella aún no había encontrado
un buen mozo con quien casarse, pero siempre soñaba con tener hijos y estar
junto a su amado hasta el final de sus días.
Rafael envió un mensaje a Filipo, pasándole el
presupuesto de la obra y agradeciéndole por sus elogios. El patricio le entregó
un adelanto, para así asegurarse de que el pintor cumpliera con su cometido.
Rafael decidió qué colores de ropa llevaría la muchacha.
Incluso eligió su peinado, cuál pose adoptaría y cuál sería su expresión. Al principio
quiso que sonriera, pero al analizar los bocetos que realizó de la muchacha, le
pareció que demostraría su encanto natural si su expresión fuese neutra, con la
mirada fija al niño Jesús que estaba frente a ella, de pie, mientras que San
Juan Bautista estaría de rodillas, mirando a Jesús y con una cruz a cuestas. La
muchacha, al final, mostró una expresión de ternura, como sólo una madre joven
y bella puede tener al mirar a sus hijos, soñando con verlos crecer y ser
felices. La muchacha, que representaba a la Virgen María, parecía tener esa
esperanza puesta en el niño Jesús, quizás ignorando cuál sería su verdadero
destino, quizás sin esperar que aquel pequeño gordo y fuerte sucumbiera ante el
pecado de los hombres. Por lo tanto, el pequeño Juan se encontraba ahí, con la
cruz, como un aviso a lo que iría a suceder. Fresca, bella, pura… así se veía
aquella Virgen María, una muchacha al servicio de Dios y que, por su alma
inmaculada, aceptó la difícil tarea de llevar en su vientre al hijo de Dios,
quien salvaría a la humanidad del pecado y de la muerte.
Tiempo después, Filipo recibió la obra finalizada,
firmada en la orla del manto de la Virgen como “Raphaello Urb-MDVII·”. Era una
calurosa mañana de 1507 en que Rafael, al fin, terminó la obra y entregó a la
muchacha algunos de sus mejores bocetos, agradeciéndole el tiempo que le dedicó
para cumplir con su encargo.
Filipo observó el cuadro, fijándose en cada detalle de
los rostros, del peinado de la muchacha, de su vestido, de las flores que
rodeaban al trío, del pueblito que se veía a lo lejos, de las plantas y del
intenso cielo azul que se encontraba al fondo, resaltando aún más la
luminosidad del sol al aire libre, lejos de la urbanización y en contacto con
la naturaleza.
Mientras el patricio buscaba algún sitio donde colgar su
cuadro, la muchacha conoció a un joven mozo quien se enamoró perdidamente de
ella. Años después, se casaron y tuvieron hijos.
Ella jamás olvidó a Rafael, a quien no volvió a ver nunca
más y que, por los parloteos de los chismosos de su pueblo, se enteró de que
falleció en Roma en 1520. Lloró y rezó varios días por su alma, mientras
observaba aquellos bocetos que le regaló en sus días de juventud y plenitud.
Su marido, al verla triste y con esos dibujos, le
preguntó quiénes los realizó. Ella le mostró los bocetos y dijo:
- Su
nombre era Rafael Sanzio. Falleció hace poco. Nos conocimos en las afueras de
Florencia, cuando yo era una mujer joven y pura. Él solo buscaba inspiración
para su cuadro y dijo que yo era la indicada para lograr su cometido.
- ¿Y
no hubo romance de por medio?
- ¡Para
nada! ¡Lo juro! Cuando te conocí, era pura e inocente. Solo contigo tuve la
dicha de conocer al amor y cumplir el deseo de toda mujer. Y sabes bien que
estoy feliz de estar contigo.
El marido sonrió. Luego, la llevó al jardín y observaron
las flores, que se estaban marchitando poco a poco por el inicio del otoño.
- Somos
como las flores- dijo el marido- pronto nos marchitamos y morimos. Mas, sin
embargo, tu pureza e inocencia permanecerá en el tiempo.
Y así fue. El cuadro de Rafael pasó de mano en mano hasta
llegar a Francisco I de Francia, quien desde siempre se había fanatizado con
las obras de arte renacentistas de Italia. Pasaron los siglos, cayeron
monarcas, se declararon guerras y se firmaron miles de tratados de paz que,
posteriormente, fueron quebradas u olvidadas. Sin embargo, el cuadro de Rafael
perduró y fue conservado en un museo bajo el nombre de “La bella jardinera”.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Gifs animados o cómo encontré otra manera de pasar el tiempo XDXDXD
Buenas! Después de muuuuuuuuuuchos años, al fin aprendí cómo hacer gifs animados. En realidad, lo que intenté hacer fue un "cinemagraph" o, como dicen algunos fanáticos, la "fotografía del futuro". Supuestamente podía hacerlo con un video, pero fue un fracaso. Así que intenté con una selección de fotos y dibujos que tenía y podríamos decir que me salieron bien (en realidad no los considero todavía "cinemagraph", más bien "gifs" o "imágenes animadas"). Ahora, para que se entretengan un poco, les mostraré mis dibujos de siempre, pero esta vez como "gifs animados" XD
"Rostro élfico": Mi primer intento de gif... mentira, es el tercero u.u
"Atrapando destinos" de un simple dibujo a superfino pasé a un dibujo coloreado y con efecto de photoshop XD
"Angel sin alas": otro proceso de cómo pasé un dibujo a bolígrafo rojo a un dibujo coloreado con photoshop XD
Yo a los 17, de media sonrisa a sonrisa falsa XD
lunes, 10 de septiembre de 2012
¡¡¡Corten!!!
El villano estaba oculto detrás de un muro gris y sucio,
en espera de su próxima víctima. A sus pies, se hallaba el “delator”, el que
acudió a la comisaría para denunciarlo por el secuestro y asesinato de la hija
del ministro. Gracias a sus influencias, logró escapar y acabar con el traidor.
Una joven cruzó la calle. Era muy linda y llevaba unos
tacos altos que, sin duda, la dificultaría al querer correr por su vida. La
chica estaba cerca. El villano, ansioso, empuñó su arma listo para atacarla…
- ¡Corten!-
gritó el director, que se encontraba a unos metros del “villano”.
El actor que hacía del villano y la actriz principal se
sentaron en el suelo, aliviados de que, por fin, podían tomar un descanso
después de estar horas rondando la escena.
El “delator” se levantó, se limpió la sangre falsa que
aún tenía en el rostro y dijo:
- ¡Ya
era hora! Me dolía el cuerpo de tanto estar tirado en el piso.
- Estos
tacos me hincharán los pies- dijo la actriz, sacándoselos y arrojándolos a un
lado.
- Espero
que haya salido bien esta escena- dijo el actor- lo hemos ensayado por horas.
- ¡Salió
perfecto! ¡Felicidades!- dijo el director, acercándose a los tres actores y
estrechándoles las manos con fuerza- ¡Esto es todo por hoy! Mañana
continuaremos con la siguiente parte.
Héctor, el “villano”, se acercó a Lucrecia, la actriz
principal. Los pies de Lucrecia se veían muy lastimados con los tacos que se
vio forzado a usar para la escena. Ella miró los calzados, que aún seguían en
el suelo, y dijo:
- Si
mi hermana los viera… ella adoraba los tacos altos.
- Que
eso no te afecte- le dijo Héctor, tomándola suavemente por el mentón y
levantando su rostro en dirección a su mirada- lo de tu hermana fue un
lamentable suceso, pero no deberías sentirte culpable. Ahora eres una gran
actriz y todos esperan que triunfes en esta película.
- Gracias,
Héctor. Siempre has sido muy bueno conmigo.
Héctor y Lucrecia se miraron fijamente. Aunque decían
ser solo amigos, en el fondo se amaban y deseaban estar siempre juntos. Por lo
que, lentamente, se acercaron y se dieron un beso apasionado…
- ¡Corten!-
gritó el director, que estaba a unos metros frente a la pareja.
El actor que se hacía pasar por Héctor se separó de la
actriz que se hacía pasar por Lucrecia y dijo:
- ¡Ya
era hora! ¡No soportaba besar a esta arpía!
- ¿A
quién llamas arpía, boludo?
El actor que interpretaba al director y el director se
acercaron y los separaron, intentando tranquilizarlos.
- ¡Vaya!
¡Realmente es divertido cuando dos actores que se odian deben fingir que se
aman!- dijo el falso director.
- ¡No
es divertido!- dijeron los dos actores, al unísono.
- ¡Basta!-
dijo el director tan alto, que todos los del set se quedaron callados por el
susto- ¡Lisa y Gerardo, deben aprender a llevarse bien! ¡Recuerden que eso
depende de que la película tenga éxito! así que olviden sus diferencias y dense
la mano en señal de paz.
Lisa y Gerardo se miraron con rabia. Luego, con mucha
vergüenza, se dieron la mano para luego soltarse y dirigir la mirada hacia otro
lado.
- Bien.
Con eso es suficiente- dijo el director, dando un solo aplauso- mañana
continuaremos con la escena. ¡Pueden ir a sus casas!
Lisa se encerró en su camerino y empezó a arrojar sus
cosas con rabia. Luego, sacó de su bolso unas pastillas y se las tomó de un
solo trago. Se miró al espejo, respiró hondo y dijo:
- Maldito
Gerardo… ¿Por qué tengo que hacer una película con él? ¡Y todo porque es el
amante de ese estúpido director!
- ¡Corten!-
gritó el director, que estaba a unos metros de ella.
La actriz que se hacía pasar por Lisa miró al director y
sonrió, en espera de su aprobación.
- Nada
mal, Sofía- empezó a decir el director, dándole una toalla para que se secara
el sudor que tenía en el rostro- aunque me hubiese gustado que demostraras más…
dramatismo, odio, rencor… ¡Que todos tus malos recuerdos aflores y demuestres a
la mujer rencorosa que llevas dentro!
- Es
que amo tanto a mi novio, señor- le dijo Sofía, devolviéndole la toalla- Jorge
es todo lo que quiero en la vida.
- Y
yo también te amo, Sofía- dijo Jorge, el que interpretaba a Gerardo- y gracias
a nuestro amor, haremos de esta película un éxito.
- Sí,
sí, muy lindo. Pero deben mejorar sus actuaciones para la próxima. Ya pueden ir
a sus casas.
Jorge y Sofía tomaron sus cosas y se marcharon. Tuvieron
una jornada muy tediosa y estaban felices de haber terminado.
Jorge era el que manejaba. Como era de noche, casi ya no
había tránsito. Pero por la lluvia, la calle estaba muy resbaladiza y debía
andar con cuidado.
- ¿Amor?
¿Crees que soy una buena actriz?- le preguntó Sofía a Jorge, a mitad de camino.
- ¡Claro
que lo eres- le dijo Jorge- ¿Por qué me lo preguntas?
- El
director me dijo que debía dar más de mí para que la escena fuese real.
- ¡Es
un exagerado! Mira, eres hermosa, lista, inteligente y siempre has luchado para
hacer tus sueños realidad. Y ahora vives de tu sueño. ¿Qué más quieres?
- Que
me abraces y me hagas el amor.
- Descuida.
En casa ye tengo preparado una sorpresa.
Un perro se paró frente a la calle. Jorge lo esquivó,
perdió el control y el auto resbaló por el asfalto, estrellándose contra un
pilar. Jorge recibió muchas heridas, pero Sofía se llevó la peor parte. El
impacto justo se produjo en el sitio donde estaba sentada, por lo que su cuerpo
fue totalmente descuartizado y perdió la vida en cuestión de segundos.
Jorge miró a su novia, estupefacto. Intentó despertarla,
pero no podía. Deseaba que todo eso fuese una pesadilla, que Sofía siguiese
viva y siguiera amándolo como siempre. Pero solo veía a una mujer muerta, con
un futuro hecho añicos por un accidente de tránsito. Al final, de la boca de
Jorge salió un grito desgarrador, capaz de lastimar el corazón de hasta la
persona más cínica del mundo…
- ¡Corten!
¡Quedó estupendo!- gritó el director, que estaba a unos metros de la maqueta a
escala del auto descuartizado.
Los dos actores, que interpretaron a Jorge y a Sofía,
salieron del auto y se sacudieron la sangre falsa que tenían en sus cuerpos.
- ¡Guau!
¡Eso fue espectacular, Ramiro!- le dijo la actriz al que interpretó a Jorge.
- Bueno,
soy actor. Y de los buenos- le dijo Ramiro- por cierto, Samanta, tú tampoco lo
hiciste nada mal.
El director se acercó a los actores, sonrió y dijo:
- ¡Me
han conmovido! ¡En serio! Debo confesar que sentía miedo por cómo actuarían,
dado que son primos y deberían interpretar a una pareja de actores que se aman
con pasión. Por eso, debo decir que superaron mis expectativas. ¡Esta película
tendrá éxito internacional!
Samanta y Ramiro salieron del set y se sentaron frente a
una mesa de bocaditos. Tenían tanta hambre que empezaron a devorar todo lo que
encontraban.
- Si
sigo así, este vestido ya no me quedará- dijo Samanta, tragándose tres
empanadas.
- Sí.
Deberías cuidar tu silueta- le advirtió Ramiro, sacándole la otra empanada que
se iba a comer.
- ¡No
seas pesado!- bramó Samanta, arrojándole una croqueta a la cara.
Ramiro le arrojó a Samanta otra croqueta. Luego ella le
arrojó un sándwich y, así, iniciaron una guerra de comida que los ensució por
completo…
- ¡Corten!-
gritó el director, que estaba frente a la mesa de bocaditos.
La supuesta “guerra de comida” fue interrumpida
bruscamente. El director se acercó a los actores que interpretaban a Ramiro y
Samanta y les dijo:
- Bien,
nada mal para el primer intento. Vuelvan a sus sitios y empecemos todo nuevamente…
domingo, 2 de septiembre de 2012
Noticias de última onda... digo hora XD
Bien, para comenzar... hace tiempo que quise hacerlo, pero no me animaba. Como saben, desde el 2007 creé este blog para postear mis historias. Con el tiempo, me di cuenta de que no es tan fácil. Primero, porque no a todos les gusta los escritos largos o tediosos. Y segundo, sí o sí hay que actualizarlo para seguir recibiendo visitas.
Pues bien, con el tiempo, empecé a agregarle imágenes a algunos escritos y me di cuenta de que se volvieron más "atrayentes", de alguna manera. Y ahora, cree un blog donde postearé aquellos cuentos largos, pero con ilustraciones mías que recreen las historias. Aún seguiré con éste quien sabe hasta cuánto, pero me gustaría que le echen una miradita. He aquí el enlace:
Pues bien, con el tiempo, empecé a agregarle imágenes a algunos escritos y me di cuenta de que se volvieron más "atrayentes", de alguna manera. Y ahora, cree un blog donde postearé aquellos cuentos largos, pero con ilustraciones mías que recreen las historias. Aún seguiré con éste quien sabe hasta cuánto, pero me gustaría que le echen una miradita. He aquí el enlace:
ilustracuentos.wordpress.com
Aún no es definitivo, a lo mejor le cambie el nombre. Espero que les guste y gracias por el aguante XD
Firma: yo :P
Contabilizando las visitas XD
jueves, 23 de agosto de 2012
Solo deseo poder amar
Solo deseo poder amar,
así como Dios ama su creación.
Tener un amor en mi corazón,
que sea grande como el espacio
del universo en que vivimos.
Pero para tener ese amor,
necesito de tu hermoso corazón.
Solo tú puedes hacer posible
que el deseo de amar se cumpla,
para así poder ser feliz
y encontrar la verdadera felicidad.
El deseo de amar
más allá de los límites,
puede ser realidad
si tú conmigo estás.
Ese amor infinito y poderoso,
solo puede hacerse realidad
si tú conmigo siempre estás.
Nota: escrito en el 2007
lunes, 20 de agosto de 2012
El cuerpo de Cristo
Estaba en su primera comunión. Anahí observó aquella
hostia, casi tan grande como las manos del sacerdote, en representación del
cuerpo y alma de Cristo Nuestro Señor. Detrás del sacerdote, se encontraba la
imagen del hijo de Dios, crucificado, con la expresión de tremendo sufrimiento
y dolor, seguramente observando el cielo y exclamando: “¡Señor mío, Dios mío!
¿Por qué me has abandonado?”
- Esta
es mi sangre que será derramada por ustedes y por todos los hombres para el
perdón de los pecados. Hagan esto en conmemoración mía.
Anahí observó la copa de plata, donde el sacerdote
derramó el vino en representación de la sangre de Cristo. Las manos le
temblaban, como si realmente tenía la sangre derramada por las heridas causadas
con el látigo, los golpes, la corona de espinas y los clavos. La niña volvió a
dirigir su mirada en la imagen de Jesús, como si quisiera ver qué expresión
ponía al ver su sangre repartida ante los fieles que asistían a aquella
milenaria ceremonia.
Cuerpo y sangre. Sangre y cuerpo. Al recibir la hostia,
le dijeron a Anahí que se aseguraba la salvación. ¿Salvarse de qué? Si los
humanos ya adquieren el pecado original al nacer. Con solo respirar ya se ha
cometido pecado. El solo pensar es pecado. Todo es pecado. Por eso, debía
confesarse, asumir su culpa y aceptar el espíritu del Señor con la sagrada
Eucaristía. La hostia estaba ahí, como promesa de estar cerca de la salvación,
por más que ya estaba corrompida desde su nacimiento.
Llegó el momento de recibir la hostia. Anahí formó fila,
junto con otros niños que se adentrarían por completo al mundo de Dios. El
sacerdote tenía las hostias dentro de otra copa de plata. Todas tenían el
tamaño de una moneda de mil guaraníes, por lo que Anahí intentó calcular
cuantas hostias se podían crear con un cuerpo si tenían ese tamaño.
Cristo estaba ahí, con su mirada de sufrimiento,
recordándoles a todos que lo que pereció fue para salvar a la humanidad. ¿De
qué? Le dijeron que del pecado. Necesitaba perecer para abrir las puertas del
cielo. Aún así, no todos eran aptos para disfrutar del Paraíso. Entonces, ¿Para
qué sufrir? Si al final todos nacieron con el pecado original y condenados de
por vida al infierno o purgatorio. Pecado, culpa. Culpa, pecado. A Cristo no le
sería nada agradable que comieran su cuerpo, bebieran su sangre. Anahí sentía
que, al menos, a ella no le gustaría que otras personas le comieran. Y estaba
segura de que ni a sus compañeros de catecismo, ni a sus padres, ni siquiera al
mismo sacerdote, les gustarían que se les comieran.
Ya estaba cerca. Respiró hondo y rechazó todo
pensamiento negativo. Si tenía que hacerlo, era por el bien de su alma. Bajó la
mirada para no seguir viendo a Cristo crucificado y agonizante. Solo observó la
hostia, que para nada parecía ser hecha con el cuerpo de alguien. Solo era un
pedazo de pan, hecho con harina y trigo. Sus ingredientes nacieron de la tierra
y todo lo que crecía en la tierra era para alimento. Eso la calmó y, cuando
sintió la textura de la hostia con su lengua, no sintió que recibía el cuerpo
de Cristo, sino la abundancia y nutrición de las entrañas de la tierra.
Una vez que tragó la hostia, volvió a su asiento y
sintió que seguía portando con la cruz del pecado. Pero, al menos, ya no sentía
la angustia de probar el cuerpo de Cristo. Su alma podía irse en paz.
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