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jueves, 30 de junio de 2011
Y no solo navegaban por internet. Tambien podian sacar fotos, filmar, escuchar radio y ver tv. Tantas cosas en un aparato tan pequeño hicieron que, poco a poco, los demas aparatos dejaran de tener su utilidad.
De esta forma, las empresas solo se dedicaron a fabricar mas celulares, dado que todos lo querian. La venta de celulares aumento con el paso del tiempo y, practicamente, no habia una sola persona en el mundo que no tuviese su celular.
¿como terminara esta historia? ¡quien sabe! Nunca faltan los alarmistas que dicen que, con esto, sera el fin del mundo. Y si me preguntan que pienso al respecto, solo les digo una cosa: este escrito fue hecho desde un celular, por una persona que no puede vivir sin la tecnologia, pero que tampoco se preocupa si le afecta o no en su vida.
Continuara...
martes, 28 de junio de 2011
Pandora
Una rosa en sus manos, cayendo lentamente al suelo.
¿Eso es todo? se pregunta para sus adentros.
No es bueno rendirse, piensa.
Mas el tiempo y las circunstancias del día hacen que quiera dejarlo todo.
La caja de Pandora volvió a abrirse, esta vez para que salga la Esperanza.
¿Y después, qué?
No hay opción.
Sigue caminando sin parar.
El mundo no se detendrá por ella, lo sabe bien.
En el fondo, sabe bien que a nadie le importa lo que piense o sienta.
Solo es un individuo más de aquella masa llamada Humanidad.
La caja de Pandora perdió su llave, por lo tanto nadie puede guardar nada más.
¿Y entonces, qué?
Dejó atrás la rosa, la lluvia y la lápida gris.
Solo unas inscripciones, vistas por los rayos de la tormenta, llamaron la atención de unos pocos que pasaron por el lugar:
"Aquí yace la Esperanza, quien en vida dio todo para que las personas no pierdan su escasa felicidad"
La caja de Pandora fue destruida por completo.
¿Y ahora, qué?
domingo, 26 de junio de 2011
El puente imaginario
Vivian en pueblos vecinos, que estaba separado por un río ancho y caudaloso. Lo único que podían hacer era mirarse e imaginarse cómo sería si pudiesen, por lo menos, tomarse de las manos. Por suerte, ambos tenían muy buena voz y podían hablar a gritos sobre cómo se sentían, qué estaban haciendo y como desearían que hubiese un puente por donde cruzar.
Y mediante a gritos, acordaron con imaginar un puente que uniera ambos pueblos, para así poder abrazarse y andar caminando de la mano en la mente. Al principio, en la imaginación se imaginaban una hermosa amistad. Pero luego, las cosas comenzaron a complicarse. Siempre se contaban qué se imaginaban, y cada vez esos sueños se volvían similares.
Una vez, uno de ellos imaginó que se veían en el medio del puente y hablaban normalmente. Hasta que, de pronto, no pudieron coincidir en un tema y comenzaron a discutir. El encuentro terminó enseguida, lo cual hizo que ninguno de los dos se viera por días.
Pasaron dos semanas y, como se extrañaban, volvieron a reencontrarse en el sueño. Pero uno de ellos llevaba unos zapatos hermosos que le regalaron algún pariente rico. El amigo vio los zapatos y los pidió prestados, pero sin éxito. Otra vez empezaron a pelear y fue muy grave, tanto que incluso en la realidad empezaron a ofenderse en voz alta. Por suerte, sus padres los vieron y decidieron “apartarlos”. En sus respectivas casas, cada uno se contó las similitudes que tenían en sus sueños al imaginarse que había un puente, hasta las peleas fueron similares. Los padres se asustaron: nunca antes habían escuchado algo como eso.
En ambas familias acusaron al otro de que eran brujos, que en realidad arrebataban sus almas para llevarlos en ese lugar, donde sí existe un puente. Por lo tanto, y temiendo que hubiesen nuevos enfrentamientos, prohibieron a sus hijos a verse de nuevo, tanto en la imaginación como en la vida real.
Pasaron los meses, los años… cuando ya eran grandes, recordaron esos días en que, tanto en la realidad como en la imaginación, compartieron palabras y sentimientos. Lamentaron haberse peleado por tonterías y se preguntaron si, tanto el uno como el otro todavía estaría enojado.
Por lo tanto, una noche, volvieron a soñar con el puente imaginario. Aunque ya no se habían visto más, podían verse cómo cambiaron tanto. Eran completamente unos adultos. Se miraron frente a frente y se dieron un abrazo. Al final, reanudaron su amistad y, cada uno, en su pueblo, trabajó mucho para construir un puente de verdad y poder comunicar ambos pueblos tanto en la parte económica como en la parte social.
Pasaron varios años más en construirse el puente. Cuando se inauguró el mismo, ambos por fin pudieron estar muy cerca, frente a frente y abrazándose por primera vez en la vida real.
Pero ese contacto no duró mucho. Los dos pueblos no se llevaban bien, dado que tenían muchas diferencias culturales y sociales. Hasta los dos amigos se pelearon, y como era la vida real la pelea fue aún más fuerte. Al final, lamentaron haber construido el puente y se volvieron a separar.
Para no hacer más ningún contacto, ambos se mudaron de donde estaban. Así, vivieron apartados del pueblo y, unos años después, murieron de muerte natural.
Después de muertos, por algún motivo regresaron al pueblo como almas en pena. A pesar de que ambos pueblos cambiaron, reconocieron cada sitio y hasta lograron llegar al puente. Ambos se encontraron ahí y, como los espíritus ya no guardan rencor sobre sus vidas pasadas, se dieron su abrazo de amistad y fueron al más allá, donde al fin se pondrían al día.
martes, 21 de junio de 2011
El dinero y el amor
Dinero: un material que, quieran o no, nos es de gran utilidad para conseguir lo que queremos, ya sea comida, ropa, casa o auto. Actualmente existen varias clases de dinero, que se detallaran a continuación:
· Billetes: pedazos de papelitos con números y dibujos de diferentes colores, dado que cada estilo tiene su valor. Son muy desgastables y los más utilizados por la gente común.
· Monedas: pedazos de metales que son fácilmente perdibles y males necesarios: sirven para comprar golosinas o para dar propinas. Normalmente tienen menos valor que los billetes, y sus tamaños varían de acuerdo a su valor.
· Cheques: especie de blog pequeño y largo, en donde uno escribe el monto que debe pagar por un producto o servicio y se lo da a quien se lo pide. Sirve para comprar cosas caras o por si nos falta billetes. Normalmente, a las personas que tienen cheque, se las ve como personas con mucha plata o millonarias.
· Tarjetas: pedazos de plástico que sirven para pagar, de a poquito, un producto o servicio del cual no pudimos pagar en el momento. Vienen con contraseña y muy pocas personas la tienen o la usan, porque son engañosas y pueden dejarnos sin poder adquisitivo ni nada.
· Electrónicas o “Paypal”: se podría decir que es dinero, pero solo se utilizan en el mundo de la web. Por Europa y EEUU son muy utilizadas, pero casi nadie confía en esta nueva forma de dinero. Todavía se usan los billetes, cheques y tarjetas.
Amor: es una palabra muy complicada de explicar, dado que depende del estado de ánimo. Pero es fácil de ponerle divisiones y categorías.
· Amor platónico: ese tipo de amor que no existe, solo está en nuestra imaginación y en las veces que solemos masturbarnos (pido disculpas a los que no les gustó mi comentario, no fue intención mía ofender a nadie)
· Amistad: el amor entre amigos es muy bello y es el más aceptado en diferentes sociedades, ya sean antiguas o actuales. Si es amistad entre un hombre o mujer, casi siempre se interpreta como un romance.
· Amor no correspondido: es aquel amor que nos llegó en el momento y lugar menos indicado. Suele pasar cuando uno se enamora de una persona que ya tiene pareja, o que es homosexual o que ya tiene demasiada diferencia de edad.
· Amor a primera vista: se dice de cuando una persona ve a otra por primera vez y le gusta. Es el principio del amor platónico y, a veces, se puede volver realidad.
· Amor eterno: es el amor que dura por siempre y para siempre, “hasta que la muerte nos separe”. Actualmente recibe duras críticas, dado que aumentó la cantidad de divorcios alrededor del mundo.
· Amor de pareja: es aquel amor en la que se vuelven novios, se besan, salen a una cita… y a veces llegan más allá. Antes se lo relacionaba con una relación que tiene un hombre y una mujer, pero por el tema de la homosexualidad, este concepto incluyó también a los que se sienten atraídos por personas del mismo sexo.
· Hermandad: es el amor que se tiene entre hermanos. No necesariamente tienen que ser sanguíneos. Hay amigos que se consideran hermanos y hay hermanos que se llevan más con los adoptivos que con los sanguíneos.
· Paternal: es el amor que tiene el papá por sus hijos.
· Maternal: es el amor que tiene la mamá por sus hijos.
· Hacer el amor: es tener relaciones sexuales con la persona que se ama. Se usan frases amorosas y mucho contacto físico. Muy usado en los recién casados y en las parejas jóvenes que se aman de verdad.
· Enamoramiento: es una rama del amor. Es cuando uno se siente atraído por algo o alguien y enseguida lo relaciona con el amor. Va acompañado de suba de temperaturas, películas y libros rosas y buen humor. A veces el enamoramiento sube de nivel y puede llegar al amor.
· Narcisista: es la persona que se enamora de sí misma. Normalmente se cree hermosa y cuida mucho de su aspecto físico.
sábado, 28 de mayo de 2011
Prohibido las relaciones sociales
Hoy es 13 de noviembre del año 2100. El tiempo es caluroso, cielo parcialmente nublado y vientos del norte. La temperatura es de 40º. Se estima que para mañana disminuirá a 39º.
Eso era todo lo que decía el noticiero.
Desde que “El emperador” tomó el mando del mundo hacia 50 años, se prohibieron las relaciones sociales. Nadie podía acercarse a otras personas, ya sea pareja, amigo, conocido o pariente. El que desobedecía era condenado a muerte. El emperador también estableció que, la única manera que se podían comunicar era por celular. Y todos los otros trabajos (construir edificios, limpiar las calles, etc…) lo harían las máquinas.
La razón por la que “El emperador” quería apartar a las personas era porque quería disminuir la cantidad de humanos que poblaban la Tierra. Como mínimo podían tener un hijo, pero sin relaciones sexuales y con “vientres artificiales”, que eran unas incubadoras que imitaban casi a la perfección el vientre materno. Por lo tanto, los pocos niños que nacían no conocían a sus padres.
Todos los países establecieron esa norma y fueron eliminados como naciones. Todas las personas se encerraron en sus casas y, por cincuenta años, nunca se vieron ni se encontraron.
Pero ese 13 de noviembre, todo iba a cambiar.
Ann, la hija del emperador, acababa de cumplir veinte años. Como cualquier persona, nació de un vientre artificial. Y, como toda persona, nunca conoció a sus padres. Fue criada por máquinas, que le enseñaron a leer, a escribir y un montón de cosas más.
El primer mensaje que recibió de su padre fue este:
Hija, yo soy tu padre. Soy el emperador. Por lo tanto eres una princesa. Te llamas Ann y quiero que nos comuniquemos.
Ann, que recién aprendió a escribir, le respondió:
Quiero verte
Su padre le dijo:
Está prohibido. Y como emperador, debo dar el ejemplo. Cuando cumplas veinte años, mandaré a que te extraigan un óvulo y tendrás un hijo.
Ann sabía que debía quedarse encerrada en su casa y dejar que las máquinas hiciesen todo por ella.
Por veinte años vivió así, hasta que, aquel noviembre, luego de escuchar el noticiero, empezó a reflexionar.
Nunca se atrevió a contradecir a su padre, pero ya estaba cansada de su vida. Todos los días hacía lo mismo. Y seguiría así hasta el día de su muerte. ¿Qué sentido tenía vivir si nunca podría ver a otro ser humano que no fuese ella misma?
Por lo tanto, en su cumpleaños, se atrevió a mandarle este mensaje a su padre.
Papá, como regalo quiero ver, por lo menos, tu cara.
Y el emperador le contestó:
Ya te dije que está prohibido. Pide otra cosa
Papá, quiero saber cómo es otra casa que no sea la mía. Soy tu hija, pero ni siquiera nos conocemos. Ni siquiera sé quién es mi madre. Sé que antes las personas se podían ver. ¿Qué pasó para que cambie eso?
Hija, dentro de pocas horas serás madre. Otras personas me piden permiso para tener un hijo, pero tú no lo necesitas. Si las personas se vieran, querrían juntarse. Luego procrearían de una forma antihigiénica y tendrían muchísimos hijos. ¿Y qué ganaremos con eso? Guerras, contaminación, peleas, superpoblación, mala distribución de las riquezas… desde que implanté este sistema, la población ha disminuido y, poco a poco, el planeta fue recuperando su vida vegetal. ¿No te parece bello?
¡No, papá! No entiendo qué sentido tiene la vida si no puedo verte. De seguro todos se harán esta pregunta, pero no se atreven a contradecirte porque los matarás. Creo que lo mejor sería que supiéramos quiénes somos y para qué existimos.
Y así, padre e hija empezaron a discutir por un buen rato. Al final, el emperador dijo:
¡Bueno, está bien! Nos mandaremos una foto de nuestros rostros. ¡Y hasta ahí! Con esto, decretaré que todos pueden mostrar sus fotos a sus amigos, pero todavía no pueden acercarse.
“El emperador” así lo hizo. Y recibió la foto de su hija.
Era morena, con ojos verdes y un simpático lunar en una de sus mejillas. No podía creer que esa belleza fuese su hija. Quedó tan impactado que no sabía qué decir.
Lo mismo le sucedió a su hija.
Recibió la foto de su padre. Vio a un señor viejo, decrépito y con unos ojos oscuros que transmitían una mirada perdida.
Por alguna razón, Ann sintió más ganas de verlo, abrazarlo y consolarlo.
Se dio cuenta de que él, cuando tenía veinte años, vivió en el mundo en donde las personas se conocían y hablaban frente a frente. De seguro, su época fue difícil: faltaban alimentos, faltaba agua, había múltiples guerras y un montón de atrocidades que hicieron que el joven emperador se desilusionara de la vida.
El emperador también sintió lo mismo por su hija. La verdad, nunca supo quién era la madre. Solo sabía que ella falleció hacia mucho tiempo. Aún así, supuso que su hija era idéntica a la madre.
Si no fuera por la ley que él mismo impuso, podría conocer a la madre de Ann, amarla y criar juntos a la pequeña princesa. No importa los problemas y los conflictos de familia, igual se sentirían orgullosos de su inteligente hija.
En ese remolino de emociones, recibió miles de mensajes. Todos recibieron el decreto, hicieron lo mismo que el emperador y Ann y, enseguida, reclamaron que aboliera la ley.
Todos querían ver a sus padres, hijos, amigos, parejas y más.
El emperador no sabía qué hacer. Debía tomar una decisión pronto o habría una revolución sangrienta. Todas las máquinas estaban programadas automáticamente para matar a cualquier humano que saliera de su casa para encontrarse con otro. Ya había pasado unas cuantas veces al principio. Y volvería a pasar, solo que la cantidad de muertos sería mucho más numerosos de lo que suele generar una antigua guerra.
Empezó a programar las máquinas. El emperador tenía su computadora principal, donde daba las órdenes. Pero para abolir tal ley, debía insertar su clave de seguridad. Pasaron muchos años, lo había olvidado. Probó unos y otros códigos, pero todos eran incorrectos.
Al intentarlo como diez veces, se irritó y golpeó la computadora tan fuerte, que la misma se destruyó.
Con eso, desactivó a todas las máquinas que operaban en el mundo.
Unas cuantas ya estaban matando a los que osaron incumplir la ley luego de haber visto la foto de sus seres queridos. Todos ellos fueron considerados mártires y condecorados con medallas de oro, plata y bronce.
Cuando las máquinas murieron, las personas empezaron a salir en patota.
Empezaron a mirarse los unos a los otros, como si fuesen seres de otros mundos. Al final, gracias a las fotos, se reconocieron y se juntaron. Primero lo hicieron tímidamente, hasta que todos terminaron en abrazos, besos, caricias y con largas anécdotas que contarse.
Ann, al ver lo que pasaba en el mundo, salió a la calle a buscar a su papá. Lo encontró frente a la puerta de su casa, con una mirada totalmente diferente al de la foto. Parecía que, por primera vez, salía de un cascarón fuerte y duro, descubriendo el mundo.
La joven también se sorprendió por lo pequeño que era. Siempre lo había imaginado un hombre grande y fuerte, tal vez por los mensajes que recibía de él. Pero ahora se dio cuenta de que la realidad era mucho más fuerte que la ficción.
A pesar de todo, fue directo hacia él para abrazarlo, besarlo y tener una conversación clásica que normalmente tienen la relación padre e hija.