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Esta página fue creada para mostrar algunos cuentos, reflexiones, poemas y dibujos que hice a lo largo de los años. Si tienen dudas o sugerencias, por favor escribanme a mi mail Solestelar@gmail.com e intentaré responder sus mensajes. Desde ya, gracias por visitar el blog ^^

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sábado, 6 de agosto de 2011

Comportamientos de acuerdo a las épocas…

De acuerdo a los análisis de la definición de moral y valores según las diferentes épocas de la historia de la humanidad, mi comportamiento de seguro sería de esta manera:

· En la antigüedad, ya seria una mujer muy vieja para casarse, de seguro ya tendría tres hijos grandes a los diecinueve años.

· En la edad media no cambiaría mucho la situación, solo que tendría que ser puramente casta, tonta y buena para que no me llevaran a la hoguera.

· A finales de la edad moderna, durante la revolución francesa, tendría conocimientos de que las mujeres sí deben ser consideradas ciudadanas con derecho a participar en el gobierno... para luego terminar en la guillotina.

· En el siglo XIX estaría reclamando abiertamente por el derecho al voto, tocaría el piano y pintaría. Pero, al final, terminaría comprometida con un hombre rico y elegido por mis padres para casarme a los veinte o veintitantos años.

· A comienzos del siglo XX, tendría dos caminos que elegir: ser una solterona pero con trabajo o ser una ama de casa pero casada.

· Durante las décadas de los 50 y 60, estaría deseando estudiar en la facultad y hasta me atrevería a no vivir dependiendo de un marido.

· No cambia mucho la situación entre los 60 y 70, solo que escandalizaría a los mayores con mis ropas de hippie y todos creerían que fumaría mariguana solo por mi aspecto. Pero eso sí, si me llegara a casar, jamás pensaría en el divorcio.

· Entre los 80 y los 90, simplemente haría lo posible por entrar en la universidad. Si me enamoro de alguien, tendremos una cita y, si se da la posibilidad, podríamos habla de nuestro futuro.

Pero ahora estoy en el siglo XXI, una época en la que el divorcio no está mal visto y que cada vez va en aumento, lo cual hace que los matrimonios sean cada vez más cortos. Y a pesar de que hay más diversidades, todavía siguen las discriminaciones por edad, sexo, religión y un montón de cosas más. Las únicas diferencias que cité anteriormente son cómo sería si viviera en esas épocas.

Con esto, me pregunto cómo serán las cosas en esta nueva década, la segunda década del siglo XXI y del tercer milenio…

lunes, 1 de agosto de 2011

Nueva polémica

En realidad esto es un fragmento de una novela que nunca terminé de escribirla. La historia original se llama "Sueño y muerte". Seguro que algún dia podré terminarla, tengo luego muchos escritos pendientes, pero algún día los terminaré. Al menos espero que les guste este pequeño fragmento que postearé a continuación.

Un militar se acercó a la base científica para asegurarse de que todo estaba bien. Lo que le llamó la atención fue una niña, de doce a trece años, que se paseaba por los pasillos sin problema. Tenía un sencillo vestido blanco, era muy flaca, con el cabello corto y de color violeta. Lo que más le llamó la atención era que tenía los ojos amarillos, por lo que creyó que no era humana.

Un científico se acercó y le dijo al militar:

- Es uno de los clones alienígenas que sobrevivió a nuestros experimentos. Nos pareció interesante ponerles nombres raros, largos y difíciles de memorizar, así trabajamos mejor su memoria.

- Ya veo. Con que es uno de sus objetos de estudio. ¿Qué tal se comporta?

- Hasta ahora, va bien sargento. Sigue nuestras órdenes sin problemas. El único defecto es que se cansa enseguida, pero pronto lo solucionaremos.

- Me parece bien. Si esto resulta, podremos conseguir más de estos y mandarlos a las guerras. Ya no tendrán que morir personas inocentes. Y, si es posible, podremos mandarlos a hacer trabajos pesados y con mucho riesgo. Lo pondré en mi informe.

Hipatia, que así se llamaba el clon alienígena, miró con atención al científico y al militar. Ambos la trataban como si fuese un objeto. Le explicaron que era el resultado de la unión de células alienígenas con el ADN humano, de modo que no era un ser humano. Aún así, esa explicación no le satisfacía. En el fondo, sentía que era algo más que un clon alienígena.

Siguió escuchando la conversación. Sentía que, así, podría aprender más de los humanos y de sí misma.

- Hay algo que quiero saber- dijo el militar- ¿Por qué el clon tiene la forma de una mujer?

- No lo decidimos así- dijo el científico- el ADN humano fue extraído de una niña huérfana, eso es todo. Hemos recolectado ADN de distintas personas, de boxeadores, extranjeros, matemáticos… incluso de niños y niñas que no tuviesen ninguna enfermedad. Por eso Hipatia tiene la forma de una niña. Lo sorprendente es que es igual a la portadora, solo que varía el color de pelo y de los ojos.

- Interesante. Entonces es cierto que cada ADN varía de acuerdo a la persona. Quisiera que crearan uno igual a mí también.

- Entonces necesitaremos de su ADN. Hable con su superior y, una vez que le dé la autorización, nosotros haremos el resto.

- Es fácil razonar con usted, señor. Ahora volveré a mi base. Esto le interesará a mi jefe.

- Nos volveremos a ver, supongo.

El militar se despidió con su saludo característico. El científico solo sacudió su mano.

Luego, se acercó a Hipatia y le pidió que lo acompañara. Ella obedeció y fueron juntos al patio de la base científica.

- Tengo sueño- dijo, de repente, Hipatia- ¿Puedo quedarme a dormir en el jardín?

- ¿Por qué quieres dormir en el jardín?- le preguntó el científico

- Papá me dijo que este lugar es lindo y tranquilo. Solo aquí puedo sentirme tranquila.

- Tú no puedes sentir nada. Solo eres un clon. Los clones no tienen sentimientos.

- ¿Qué son los sentimientos?

- Si no sabes lo que son, entonces no puedes sentirlos.

Antes de que Hipatia dijese algo más, se acercó a ellos un señor alto, delgado y con barba negra. Era el único que no se vestía de blanco, aunque era un gran científico. Se llamaba Richard y era el “papá” de Hipatia.

- ¿Qué tal, Hipatia? ¿No te ha molestado este científico?

- No- dijo Hipatia- ¿Qué significa “molestar”?

- Significa hacerte sentir incómoda y decirte cosas no ciertas sobre ti- dijo Richard, mirando con enojo al científico.

- Solo quiero ser amable con ella- se defendió el científico- quiero que sepa cuál es su lugar. Tú eres el culpable de confundirla, de llenarle la cabeza de tonterías.

- A mí me encomendaron la misión de cuidarla. ¿O acaso te atreves a cuestionar las órdenes de tus superiores?

El científico no dijo nada. Por más que no estaba de acuerdo con las acciones de Richard, igual tenía que dejarlo a sus anchas. Y todo porque un grupo de personas que se pasaban el día sentados en sus sillones y jugando al truco le ordenaron a Richard que se encargara del clon.

- Está bien, ya no me meteré más. Volveré a mi laboratorio.

- Es lo mejor que has hecho en el día- dijo Richard, cuando el científico los dejó solos.

Hipatia empezó a tambalearse. Richard la alzó en brazos y la llevó cerca del único árbol que estaba en el jardín.

El jardín estaba en el medio de la base científica y era el único lugar natural de la zona. Tenía flores y plantas de distintas especies, así como una huerta y pequeños arbustos. El único árbol medía cinco metros y era el lugar preferido de todos los científicos para descansar de sus tediosas tareas.

Richard e Hipatia se sentaron encima de sus raíces. A Hipatia le gustaba estar ahí. Por alguna razón, sentía que ese árbol respiraba y le susurraba al oído canciones de cuna.

- Papá. ¿verdad que este árbol tiene alma?

- Sí, hija- le dijo Richard- y no solo este árbol, sino todas las plantas, los animales y las personas de este planeta. No importa qué tanto avance la ciencia, nunca podremos vivir sin el alma.

- Hay algo que no entiendo. Si todo lo que vive tiene alma y todo lo que tiene alma tiene sentimientos, eso quiere decir que yo, que soy un ser vivo, también debo de tener alma. ¿No es así?

- Para mí eres una chica como todas. No te fies por esos escépticos científicos que dicen que los clones no tienen sentimientos. Aunque no sepas qué son, puedes sentirlos. Por lo tanto, eres una humana y una chica común y corriente.

- ¿Y cómo sabes que tengo sentimientos?

- Cuando te hicimos las primeras pruebas, me dí cuenta de que sentías admiración y espanto. También que tus ojos se cerraban. Tenías sueño. SENTÍAS SUEÑO. Ya desde tu “nacimiento” adquiriste los sentimientos. No necesito ninguna prueba científica para demostrarlo.

- Entonces no soy un cascarón vacío, como los otros me lo hacen creer.

- ¡Claro que no! Los únicos que no tienen alma ni sentimiento son las rocas, la tierra, los objetos. Si te pellizco, ¿Sientes algo?

- Sí, siento que me duele.

- Y ahora, ¿Sientes sueño?

- Sí, siento mucho sueño.

- Duerme, pequeña. Estaré contigo hasta que despiertes.

Hipatia durmió profundamente. Richard era el único científico que defendía que Hipatia tenía sentimientos. Por alguna razón, sentía que la base científica no era un buen lugar para vivir, por lo que tuvo el deseo de sacarla de ahí, llevarla a conocer el mundo y que tuviese una vida normal. No estaba de acuerdo con que se la usara para la guerra y los trabajos sucios. Pero como eran cientos contra uno, no podía hacer nada para impedir el sacrificio de más clones.

Lo único que podía hacer era proteger al único clon que le dejaron a su cargo y ayudarlo a defender sus derechos de vivir con dignidad.

Lo que aprendí acerca de los cuentos de hadas

La princesa siempre es la buena y hermosa que todos quieren. Pero es tonta, ingenua y siempre es la víctima.


Toda princesa tiene un hada madrina, que hace realidad todos sus sueños.

Y, a pesar de que todos quieren a la princesa, siempre hay una que la odia y que la quiere ver muerta: su madrastra, o rival o bruja mala.

Aún así, siempre habrá un príncipe o galán valiente, apuesto, hermoso, fuerte y atractivo, que llega (con un poco de retraso) a salvar a la princesa.

Pero, al final, el príncipe logra matar a la mala y rescatar a la princesa.

Y, por último, la princesa se enamora y se casa con el príncipe, siendo felices “para siempre”.

Más definiciones de la Marinciclopedia XD

Y así seguimos, si quieren saber su origen solo cliquen la etiqueta que dice "marinciclopedia", que se encuentra al costado de la página ;)

Anti-todo: También escrito antitodo, Anti Todo o anti todo. Es aquel o aquella que nada le gusta, todo le parece basura. Nunca están conformes con nada porque ellos mismos se sienten, en el fondo, como unos fracasados.
Crítico del arte: artista frustrado
Crítico del cine: cineasta frustrado
Cine independiente: es un tipo de cine muy diferente al que normalmente estamos acostumbrados. Carece de efectos especiales, no existen tantos movimientos de cámaras y, ocasionalmente, tienden a ser aburridos. Ideal para los intelectuales o personas de una inteligencia media para arriba.
Cine comercial: es un tipo de cine muy popular, hechos especialmente para atraer a las masas. Normalmente contienen temas populares como la acción, persecuciones policiales, historias a lo “Romeo y Julieta” y muchos efectos especiales. Es un poco despreciado por los intelectuales y muy aceptado por el resto de la población en general.
Filosofía: materia que te ayuda a pensar y reflexionar, cuando estás tekorei, acerca del ser o no ser o del sentido de la vida y demás.
Música: la definición clásica es el arte de los sonidos. La música es aquello que tiene sonido, melodía y ritmo. Pueden ser relajantes, estimulantes o, incluso, muchas dan ganas de bailar y cantar.

viernes, 22 de julio de 2011

Borrachera

Ya era la séptima latita de cerveza que se estaba bebiendo. Aún así, no era suficiente para Ernesto. Por lo tanto, abrió la heladera y tomó la última lata que le quedaba.
Mientras bebía, una chica se acercó lentamente a él. Ernesto no la veía, dado que le daba la espalda. Pero pudo sentir su presencia. Enseguida dejó de beber.
- ¿Aún seguís bebiendo?- le dijo la chica.
- ¿Y qué querés que haga?- le contestó Ernesto, sin tener energías para darse la vuelta y mirarla- es lo único que me calma.
La joven rodeó a Ernesto y se puso frente a él. Ambos se miraron fíjamente, hasta que Ernesto no aguantó más y desvió la mirada.
- Ya no aguanto verte así- le dijo la chica, con una voz neutra y calmada- Si pudiera, te ayudaría. Pero no puedo acercarme ni tocarte.
- Y entonces... ¿Qué haces aquí?
- Escuché tu voz. Me llamabas. Por eso vine.
Ernesto levantó la cabeza y la miró. Era su hija, lo sabía. Tenía el mismo peinado de siempre y podía ver, claramente, la gruesa línea roja que rodeaba su cuello, como una gargantilla. De la línea roja salía gotitas de sangre, pero eso ya no lo afectaba como antes.
- ¿Aún te duele?- le preguntó Ernesto a su hija, por la herida.
- Ya no- le dijo la chica- desde que metí la cabeza en aquella gillotina, creyendo que no pasaría nada, ya no siento dolor alguno.
- Nunca debí llevarte a ese lugar. Hubieras estado en la universidad a estas alturas.
- Y tú no habrías perdido el empleo ni beber hasta emborracharte.
Los dos bajaron la cabeza. Al final, no sabían quién sufría más en esta situación, si el vivo o la muerta.
- Debo irme. Llegó mi hora- dijo la chica.
Le dio la espalda y atravezó la pared. Ernesto, al encontrarse solo, miró la cerveza que no terminó de beber. Lo arrojó a un rincón y se fue a dormir.

domingo, 3 de julio de 2011

Desde que la primera nave extraterrestre cayo a la tierra, los diversos lideres del mundo empezaron a interesarse por querer conquistar otros planetas. Disecaron cadaveres alienigenas y, a los sobrevivientes, les hicieron diversos examenes medicos y experimentos para "conocerlos mejor". En las naves encontraron diversos aparatos tecnologicos de gran complejidad y tambien empezaron a estudiarlos.
Tiempo despues, cuando lograron descifrar gran parte de esos aparatos, mandaron a crear las modernas computadoras, telefonos celulares, automoviles, trenes, e incluso aviones sotisficados. Con esos avances tecnologicos, la poblacion mundial fue hipnotizada dia a dia con cada nueva creacion, de manera a que dejaron de interezarse por los avances tecnologicos y cientificos por considerarlos normales.
Hoy en dia, los mandatarios, con ayuda de algunos militares, siguen estudiando a los extraterrestres sobrevivientes. Ellos ya aprendieron a hablar los diversos idiomas terricolas, pero aun se niegan a dar informacion sobre su planeta de origen. Solo dijeron que se encontraba tan lejos, que con nuestras naves actuales tardariamos mas de mil años en llegar.
Pero no todos los sobrevivientes se sometieron a las leyes militares. Algunos lograron escapar y, en vez de contactar con los suyos, empezaron a publicar fotos y grabaciones de los experimentos que se hacian secretamente bajo la mirada de los gobiernos. Por supuesto, enseguida los militares calificaron de fraude esas informaciones. Aun asi, hubieron personas que si creyeron y, a pesar de que no recibian el apoyo de sus hermanos terricolas, si recibian el apoyo y la aprobacion de los "hermanos del exterior", dado que todos coincidian en un punto importante: sean o no nacidos de este planeta, todos son seres humanos con derechos y obligaciones.

Continuara...

sábado, 2 de julio de 2011

Como un sueño

La niña de cabellos largos y ojos brillantes iba caminando por el bosque. No estaba perdida, aunque tampoco sabía bien hacia dónde se dirigía. Solo seguía a una mariposa de alas verdes y negras. Tampoco sabía el porqué la seguía. Solo caminaba.
La mariposa dejó de volar y se posó encima de unos matorrales. La pequeña, entonces, pasó por entre las plantas y llegó a un hermoso claro. Ahí, vio una mansión de paredes blancas y, enfrente, estaba una mujer de cabellos cortos y enrulados, que estaba mirando el cielo.
La niña, entonces, se acercó a la mujer y le preguntó qué miraba. La mujer señaló hacia arriba y le mostró algo sorprendente: un cielo casi blanco, con tres soles a lo alto y un cuarto sol que salía en el horizonte.
La niña, entonces, empezó a llorar. La mujer le preguntó qué le pasaba y la niña le dijo:
- Me abandonaste y te fuiste a este hermoso lugar. No sabes cuánto te extraño.
La mujer entonces, se arrodilló hasta la altura de la niña. Le secó las lágrimas con los dedos y le mostró una media sonrisa. Le quería mostrar confianza, seguridad… por las circunstancias de la vida, tuvieron que separarse pero, en esos instantes, tuvieron la oportunidad de verse.
Estuvieron así por un rato, hasta que la niña dejó de llorar. Acarició los cabellos de la mujer mientras que ella acariciaba los suyos.
Entraron en la mansión. Las habitaciones estaban oscuras, pero no tropezaron con mueble alguno. Siguieron caminando, tomadas de las manos, hasta llegar a una pieza cuyas luces estaban prendidas. Solo había una cama enorme y de sábanas de algodón. La niña y la mujer se acostaron, sintiéndose como si flotaran encima de las nubes. Y ya cuando estaban a punto de dormir, la mujer le dijo a la niña:
- Todavía no es tu turno
La niña, entonces, se despidió de la mujer con un beso en la mejilla. Se levantó y, por algún motivo, salió de la ventana y empezó a volar.
Y mientras volaba, la niña vio ciudades, monstruos, gente que conocía y no conocía… tantas cosas vio que dejó de volar y se posó encima del techo de una casa, en donde miró en el cielo unas estrellas multicolores que la sumieron en un sueño largo y profundo.